UNA ANTIGUA PRÁCTICA PERDIDA

Parir en casa

Redescubriendo aquellos momentos mágicos que nos permiten ser más protagonistas de nuestros destinos.

Por Sandra La Porta

 Enviar

Laura, una bella mujer, un día vino a verme esperando su segundo hijo varón. Habiendo tenido la primer experiencia de una cesárea, apenas si se animaba a hablar de la posibilidad de un parto fisiológico y como es tal, por vía vaginal.

Tímidamente, con su metro ochenta se arrimaba a los encuentros de abordaje corporal, que propongo, hasta que fue adueñándose semana a semana de lo que iba sucediendo. De la escucha de sus necesidades y no de la de los otros, de el sabor que sus deseos le proponían y no de el de los otros. De despojarse de su experiencia de profesora de Yoga, para sólo hundirse sin títulos ni roles en su propio interior.

Así fue como desde el séptimo hasta los ocho meses y medio de embarazo, transitó éste puente hacia la posibilidad de un parto fisiológico. El fantasma a vencer, la historia de tener una cesárea anterior y las voces de algunos equipos médicos diciendo:

- Ah!!! Cesárea anterior, otra cesárea!

- Ah!!!! En tu casa con una cesárea anterior ,estás loca!

Gracias a otras voces que estaban también en su interior, Laura fue escuchando y siguiendo el camino de su propia voz. No fue fácil! Pero fue libre y con cuidado, un día vino y me dijo:

- Sandra, quiero parir en casa!

Yo con una alegría interior enorme pero sin euforia, accedí a acompañarla.

Sentí que era la verdad, porque conviví esos dos meses a su lado,viendo su proceso semanalmente.

Armamos todo para que sucediera en su hogar. Con atención en su trabajo, y un continuo cuidado de que el proceso natural se manifestara, dejando que sólo la naturaleza de su cuerpo y el de su hijo (León) pariera y naciera, llegamos a un final feliz, con todo lo que significa parir, dolor, tensión, miedo, incertidumbre, entrega, sueño, fuerza...

Las parteras somos mujeres que nos permitimos, con conocimiento científico y de sabiduría de vida, atender y facilitar un camino gozoso en una determinada etapa de la vida de la mujer.

Sentir el embarazo, sentir cómo el bebé atraviesa los genitales y cómo transforma el alma femenina.

El embarazo, el parto y la crianza pueden dar la oportunidad de no vivir anestesiadas y en una burbuja de ingenuidad, tomando realmente lo que queremos para con nuestro propio cuerpo y sexualidad.

Parir en casa pone en un ambiente de contención, ya que los olores, colores movimientos son los que ella misma vibra y vive cotidianamente.

Parir con parteras, con respeto, con la mirada holística y científica que cada caso requiera, (contando también con un equipo de médicos si se lo necesitara) hace que ésta práctica casi milenaria vuelva a recobrar la luz que mujeres y hombres quieren vivir.

Luz como posibilidad de que los deseos se vuelvan realidad.

Invito a las parteras, a recobrar la verdadera esencia de la partería. La Organización No Gubernamental “SER PARTERAS”, de la cual soy integrante propone entre otras cosas, que somos las parteras las que tenemos el rol de asistir, acompañar y cuidar el embarazo, parto y pos-parto fisiológico en cualquier lugar que la mujer elija.

Siento que cada vez más mujeres y hombres desean y buscan que éste momento de sus vidas (parto-nacimiento) sea escuchado, respetado, asistido y comprendido en la mayor intimidad y vivido como una fiesta y no sólo como un acto médico.

www.serparteras.org

www.tierradepartos.com.ar


Comentarios de los lectores

1
romhinna
19/06/09
04:30 hs.

hola sandra creo que te conozco, igual un gusto

Responder | Cuestionar

Sandra La Porta

Es partera, licenciada en obstetricia. Co-fundadora de Agrupación de Parteras Autónomas. Co-fundadora de la asociación de usuarios Dando a luz. Defensora y trabajadora de la idea de que el nacimiento no es una enfermedad.

© 2008-2009 DivinoTesoro.com | Todos los derechos reservados.

GuiaSana.com.ar | Clasificados | Cartelera
Publicidad | Colaboradores |Términos y condiciones